Por qué mi caldera se apaga sola: causas y soluciones
Que la caldera se apague sola no siempre significa avería grave. En muchos casos es una protección de seguridad que impide funcionar cuando detecta algo anormal.
La causa más frecuente es la falta de presión en el circuito. Comprueba el manómetro: si marca menos de 1 bar, abre despacio la llave de llenado hasta llegar a 1,2-1,5 bar y vuelve a arrancar la caldera.
Otras causas habituales son sonda de temperatura defectuosa, chimenea obstruida por hojas o nidos, presostato de gases y batería del electrodo de encendido gastada.
Si tras revisar la presión el problema persiste, no manipules la caldera. Llama a un técnico autorizado con carné de instalador de gas. Manipular una caldera sin autorización invalida la garantía y puede ser peligroso.
Aprovecha para revisar la fecha del último mantenimiento oficial: es obligatorio cada dos años en la mayoría de calderas domésticas y previene averías.
